AULA TRANSPARENTE

Bienvenidos a este espacio de intercambio de experiencias pedagógicas. Una pedagogía inclusiva desde la diversidad cultural y el reconocimiento de la diversidad.

EVALUAN a la I.E. VIGOTSKI N° 2072 de Comas

Un grupo de profesionales peruanos, participantes del diplomado en POLITICAS PÚBLICAS E INTERCULTURALIDAD que es auspiciado por INDEPA y la UNMSM, evaluan el impacto que tiene la Propuesta pedagógica inclusiva e intercultural que se aplica en la Institución Educativa "L.S. Vigotski" N° 2072 de Comas, se pretende a través de esta investigación, dar a conocer a los maestros y funcionarios públicos de cómo las buenas prácticas educativas no dependen necesariamente de buena infraestructura, ni del uso de recursos tecnológicos de última generación para hacer lo que como esencia tiene la pedagogía humanizadora y social. El enfoque va en la línea de una EDUCACIÓN DE CALIDAD que propone TRIALOGO y PROCALIDAD, donde la educación pasa por promover el desarrollo del pensamiento crítico y creativo en contra de una educación tradicional y bancaria. La propuesta reconoce y valora las diferencias culturales y cognitivas para aprovecharlos como recursos válidos para el aprendizaje.
Invitamos a todos los que de alguna manera contribuyeron y formaron parte de nuestra Institución a contribuir con sus apreciaciones para que el proyecto de investigación recoja las percepciones e impresiones de cada uno de ustedes.
Cesarín Vela

folklore: tradición y modernidad- CONTEMPORANEIDAD

FOLKLORE:
Tradición y modernidad en los andes
Carlos Sánchez Huaringa


La sociedad andina, con la invasión de la cultura occidental asentada y desarrollada mayormente en la costa; pasó a ser un espacio social, cultural y económico particular (tradicional, para algunos arcaico), de lento desarrollo y de establecidas y perennes formas de vida social, normas y valores supra individuales, a la cual más tarde se le denominaría tradición andina. Desde entonces, este espacio ha pugnado siempre por una igualdad de condiciones con los espacios urbanos, principalmente Lima. Esto, desató en los Andes un particular y constante proceso de cambios, convirtiéndose en un espacio muy dinámico . Pero este desarrollo rural con miras a lo urbano, ha apresurado sus cambios en el presente siglo (convirtiéronse muchos pueblos tradicionales andinos en ciudades urbanas andinas), y, a finales del presente siglo rompe con el discurso que implica el concepto clásico de tradición sustentada con fuerza algunas décadas atrás, dejándola casi inoperante en el contexto actual, así como también se humanizó la concepción que había adquirido la modernidad, haciéndola incluso necesaria en los Andes.

En este contexto, la tradición como concepto y como formas de vida social en los Andes es, sino crítica, desechable para dar cuenta de la actual realidad andina. No existe continuidad de la tradición por que esta concepción niega el papel fundamental del hombre andino y su poder creativo. Y esto es acaso evolución o creación de nuevas tradiciones? Tampoco es posible de esta manera puesto que la tradición como dijimos se establecen en sociedades de lento desarrollo, (acaso míticos). La tradición como formas de vida, normas, valores y reglas de gran peso histórico que buscan vigencia e institucionalidad, son desechadas principalmente por las nuevas generaciones quienes en los nuevos procesos de socialización han escapado a la sociedad o cultura establecida y mas bien le dan más crédito a su mundo individualidad y subjetivo. Así, la tradición se convierte muchas veces, en un sentimiento, una añoranza. Las formas de vida, valores y normas de la cultura andina son reordenadas, ajustadas al contexto actual y no por ello menos válidas, pero esta transformación medular implicaría salir de la esfera de la tradición, pues a esta pertenecen formas establecidas, incuestionables y de larga duración.

Pero la tradición existe en los Andes, tiene actualmente un papel fundamental para la creación de muy peculiares formas de vida social e incluso para una modernidad andina, es de poca rigidez en los Andes pero es importante para su desarrollo, pero, cuando se le acuña valoraciones apasionadas, de sentimiento o añoranza, o cuando la tradición aparece como un esquema de vida social ya establecida e invariable; que impide o niega nuevas construcciones sociales, es cuando adquiere presencia negativa. Estas aspiraciones todavía existen en los Andes e incluso en esferas intelectuales quienes asumen dogmáticamente la defensa de la milenaria cultura andina. Al respecto, Enrique Urbano en Tradición y Modernidad en Los Andes refiere que en la medida que la tradición “se presenta como evocación del pasado real o inventado y que impone prácticas, reglas fijas e institucionalizadas y que pretenden regir la vida social presente resulta siendo nociva” . Sin embargo el “así es porque siempre fue así” que representa una incuestionabilidad a la tradición va de a poco dejando de ser rígido en los Andes. Pero, en qué medida las reglas y prácticas que van siendo atravesadas por nuevas concepciones -como actualmente sucede- por los propios pobladores sigue siendo tradición? Quizá entonces no es que la tradición en Los Andes deje de existir, sino simplemente no es aplicable a la nueva realidad socio cultural que va presentando con más fuerza los Andes.

El folklore, (principalmente música y danza) es la principal expresión cultural del hombre andino y sustenta su permanencia en el papel cumbre que cumple la tradición en los Andes. La música y danza en los Andes varían, ahora más rápidamente en su contenido y formas, esto principalmente por la diversa participación y concepción del individuo, por la decisión libre que le accede el escapar de reglas absolutas que fijaba la tradición. Pero los folkloristas muchas veces recurren a la tradición cuando quieren opacar esos cambios (que casi siempre son para ellos tergiversaciones), cuando buscan recuperar partes perdidas, y recurren justamente a la tradición porque esta le da categoría de permanente casi incuestionable. Pero el folklore, aún así adquiere variaciones muchas veces profundas, es decir se desarrolla para su posible existencia y aceptación generacional en el contexto actual. Pero, este proceso sugiere la pregunta inmediata ¿hasta que punto estas variaciones en una danza o una fiesta patronal por ejemplo permiten seguir llamando folklore? ¿Son controlables los hechos folklóricos? ¿En qué momento un migrante andino deja de hacer folklore? El folklore como término también parecería quedar limitado cuando encierra solo lo ya establecido y no puede abarcar las nuevas acciones y perspectivas artísticas del poblador. Es necesario entonces -por lo menos primariamente-, acostumbrarnos a que el folklore cambie -se “deforme” en versiones congeladas- y también a la desaparición de muchas expresiones de esta . Lo cual implica un análisis de fenómeno con nuevas herramientas metodológicas y quizá el ajuste de viejos conceptos (como aculturación, alienación y otras) y adquisición de nuevos conceptos.

Siendo el papel de la tradición hacer llegar al presente prácticas sociales pasadas, reglas, entre ellas el folklore, que las sociedades andinas -a quienes de a poco ya no se les ajusta el término tradicionales-, las mantienen, desechan o cambian, pues a pesar que el hombre andino siempre ha apelado a la tradición para hacer valedera y vigentes situaciones pasadas, convirtiendo o pretendiendo hacer de ella una guía de vida, procesos como la interculturalidad, la globalización cultural (aunque sea despótica) ha llegado a los andes y en la actualidad podemos dar cuenta que la tradición -a pesar que tiene un peso significativo-, va perdiendo presencia en su papel real y su papel como discurso y proyecto.

Thomas Turino en su estudio sobre los migrantes conimeños (Puno) y su folklore, critica las visiones estáticas de la tradición, “el , es la creencia que los gupos sociales andinos tienen y mantienen sus tradiciones, identidad y cosmología, como si tales cosas fueran legados naturales y estables, en vez de construcciones sociales” . Percibir a la tradición como un legado invariable -según Thomas Turino- son visiones esencialistas de la cultura, “los cuales ignoran la subjetividad de los individuos y las relaciones históricamente específicas de las condiciones externas, el lugar preciso donde la "cultura" se crea, recrea y transforma dialécticamente”. Finalmente, Urbano nos dice que bien es cierto que -todavía- la tradición tiene peso en los Andes, pero la modernidad en su sentido estricto y filosófico ya no les es extraño, y que estos difícilmente la abandonarán.

La actitud moderna del hombre andino implica cambios en sus formas de vida, (en sus tradiciones, si se quiere) diríamos que se nutre peculiarmente de la tradición y la modernidad, estas, en los andes no son opuestas, sino se interrelacionan funcionalmente, los pueblos andinos se alimentan de uno y otro antes que hacer una confrontación opositora irreconciliable y destructora entre ellos . Lo cual sustenta que es posible lograr una modernidad andina propia. La modernidad, concepto muchas veces mal concebida, temerario, defendido y vilipendiado, llega a los Andes donde peculiarmente se recrea. La modernidad tampoco debe ser entendido como una regla o esquema invariable, sino mas bien como una forma de acción, de pensamiento. La modernidad en los Andes -como plantea Urbano- se encuentra en la esfera mental, subjetiva y racional del hombre andino. No se trata de tener más tecnología o menos, es la actitud del poblador, las formas de ver su realidad y proyecciones, es su accionar y desempeño, es un problema de acción individual y colectiva, es incluso búsqueda y formas de aplicación de la modernización. “Los serranos, ahora, ya no pueden ser engañados fácilmente” “ahora los serranos pueden desenvolverse mejor en Lima”, son frases comunes y plasman que la actitud del hombre andino y sus roles de vida socio cultural se han enriquecido y expandido hacia la conquista de espacios más grandes, principalmente urbanos y también mundiales, construyendo constantemente formas sociales y culturales que le permiten lograr sus objetivos.

Antonio Cornejo Polar en Literatura e Identidad Nacional (1995), afirma que el problema fundamental de la modernidad no se encuentra en los avances tecnológicos ni económicos, sino es un problema netamente de racionalidad, se halla en el ámbito de la conciencia, es subjetivo y mental. La modernidad debe ser entendida básicamente como una forma de concebir la realidad y de actuar en ella. Mientras, Enrique Urbano nos dice: “...la modernidad según la tradición critica nacida de las luces no exige un espacio histórico particular, sino una actitud mental. No es el hecho de nacer en los Andes, hablar quechua o aymara lo que cerraría las puertas al lenguaje crítico. La modernidad cabe perfectamente en las estructuras quechuas o aymaras. Siendo una actitud mental todas las expresiones lingüísticas andinas están capacitadas para expresarla. La modernidad no es un problema de tractores, de llantas o de petróleo; es un problema de discurso racional. Con tractor o sin el, con chaquitaklla o con escoba, con ojotas o descalzos pueden los hombres de los Andes ser modernos o antimodernos, en el sentido estricto de estas palabras. El acceso a la modernidad pasa por la negación del recurso a la trascendencia cuando se trata de explicar la razón última de la existencia humana, de implementar solidaridades, de crear vínculos entre los hombres, grupos y las sociedades en un contexto abiertamente democrático.”

Es decir la modernidad en este caso no debe ser comprendida como un problema económico (modernización si se quiere) sino, conocimientos, actitudes, por ejemplo, es desvanecer el menosprecio que implicaba la condición rural, arte, dialecto, etnia, es safarse del sentimiento de inferioridad de ser andino frente al citadino -discursos criollos que van desvaneciéndose por acción, creo yo, de la modernidad-, asimilar el racismo irracional -menos mal de pequeños grupos- que aun subsistente en algunas urbes, buscar educación, información, bienestar material y espiritual diverso. El tránsito del mito del Inkarri (con el que vivían soñando los indios de Arguedas) al mito del progreso (búsqueda concreta y actual del hombre andino) es indicador de la realidad andina, implica al hombre andino lanzándose a la búsqueda de una sociedad más grande, abierta.

Las poblaciones andinas en la actualidad han empezado a mostrar esta actitud moderna -nueva racionalidad campesina- en sus valores, normas, en sus discursos y aspiraciones (la búsqueda de la ciudadanía e igualdad de derechos, son pequeños ejemplos), el asumir y protagonizar diversamente su folklore (el hombre andino rompe o desarrolla, es decir altera, “mejora” o “distorsiona”) significa estrictamente ruptura con la tradición. El parámetro de la cultura occidental es la desaparición de la sociedad tradicional y el desarrollo de sociedades industriales. Para el caso andino -pese a que existen formas de desarrollo idénticas, pues en los Andes la búsqueda de la urbanización de los espacios campesinos es constante, es decir existe, el proceso de evolución: sociedad rural a sociedad urbana- no es aplicable la idea de una transformación absoluta, con la inexistencia de la tradición, esta existirá de seguro diversamente, pero no serán más reglas, valores y normas de larga estables y duraderas. “La tradición sigue teniendo un gran peso en los Andes, no es estricta, pura, pero tampoco es enajenada ni nueva, pero la Modernidad en el sentido estrictamente filosófica de actitud, de pensamiento, ya viene copando grandes espacios en los Andes”. (Urbano 1997)

En este tránsito, el discurso -principalmente neoindigenista- de preservación y conservación del folklore y tradiciones sin alienarlas o aculturarlas van siendo desmerecidas por los mismos actores, quienes adquieren nuevos bríos con adaptaciones de elementos culturales (urbanos e incluso externos) que en conjugación con sus tradiciones le permitirán a la larga seguir siendo funcionables. A esto le llamamos pensamiento crítico, actitud moderna, y ser modernos significa no pretender que estas sociedades andinas se encierren en tradiciones no funcionables.

Proyecto: ¿PREJUICIOSO YO....?

Metáfora de la evolución del proyecto
El vuelo de la golondrina
Me disponía a salir de casa como cada mañana a las 7:00. Arrebolado por el transcurrir de la noche, alzando la mirada para seguir los dibujos en movimiento de las golondrinas viajeras.Sabía lo que iba a ocurrir pero ya no lo temí como la primera vez. Incluso lo esperé con impaciencia.
Una golondrina que nos ayude a encontrar y reconocer que el vuelo libre y sin prejuicios sea la razón de reconocer el valor de los seres. Una golondrina que a través de su vuelo recorre de norte a sur y de este a oste.
Golondrina que en su paso reconoce las diferencias de una costa llena de encanto y de historia, que en cada pared de sus edificaciones nos muestra la creatividad, el trabajo, el valor de hombres y mujeres que forjan una vida mejor cada día. La costa que en sus arenas nos deja descansar y soñar libremente pero su fragilidad y débil unión permite que se las lleve el viento y las mueva de un lugar a otro con tanta fácilidad. Una mar que en sus aguas saladas nos muestra cuan apreciable y placentera y cuan perjudiciales y peligrosas pueden llegar a ser.
El viaje de la golondrina a través de la sierra, nos muestra la fortaleza, de una cultura ancestral y milenaria que vive y late en los corazones de los peruanos.
· Donde de trás de la piedra se mira la resistencia, el trabajo, el esfuerzo, la valentía y la creatividad de nuestra gente.
· Donde de trás del maiz se reconoce la fortaleza de las manos que labran la tierra con la esperanza de llegar a tener una vida mejor, una vida de equidad donde las diferencias económicas no sean los pretextos para la discriminación.
· Donde el chullo, la chompa de lana, el poncho y la chalina no sean producto de la mirada éxotica y de moda, sino que se reconozca en ellas el aporte de una cultura que pugna por mantenerse viva como un acto de equidad y justicia.
Golondrina que en tu paso nos enseñas a sentirnos orgullosos de lo que somos, de lo que tenemos, de lo que valemos. Si alguien se enorgullece tanto de tener a Machu Picchu como maravilla, ¿Por qué no se orgullece de la misma manera de tener a hombres y mujeres peruanas cuyas manos son los mismas que ayer pudieron crear y construir tan magna belleza?.
¡Oh Golondrina!, tu que en la fortaleza y agilidad de tu vuelo, nos muestras una trayectoria libre de prejuicios y de servidumbres. Nos transportas a la selva donde la mística de su bosque y la belleza de sus ríos nos muestra la libertad con la que transcurre una vida, donde no se siente la necesidad de avanzar y retroceder en función de los intereses ajenos, sino donde la convicción de los ideales y la búsqueda de los fines nos permita avanzar a través de la tierra, del aire y del agua.
Golondrina que en tu vuelo, en la sincronización de tus movimientos y en la unión ante los problemas; nos das una lección de lo que es trabajar en equipo, que va mas alla de las diferencias, porque en el reconocimiento de las diferencias y en el significado de la justicia nos enseñas a construir una sociedad únida y equitativa.
En el vuelo de la golondrina, aún más importante que los objetivos es la trayectoria. En el proyecto hemos entretejido, sobre el tapiz de realidades variopintas, los rostros de cercanos personajes que develaron una vida con ataduras, la piedad y el afecto, en algún momento el miedo, o el absurdo cómico de una vida imposible.
Un vuelo hecho de reflexiones. Algunas de ellas tan pequeñas, pero significativas, como el de cuestionar hasta lo más obvio y mirar los verdaderos rostros ocultados de trás de máscaras, lo que en un primer momento hacen los protagonistas de este vuelo como un gesto sin importancia, pero que a lo largo de la historia adquirirá su pleno significado.
Los participantes a través de los cuestionamientos y reflexiones, andanzas y vivencias personales, desenmascaran la hipocresía y la superficialidad de los hombres en materia de sentimientos. Los conflictos culturales en el que se meten los protagonistas y los comentarios suspicaces que se escuchan en el camino, apuntalan la vision crítica y mordaz de una sociedad donde los hombres no destacan precisamente por su individualidad y por sus potencialidades. Una sociedad que proclama la individualidad pero que cuestiona fuertemente las diferencias.
Golondrina, que en la métafora de tu vuelo, aprendimos a reflexionar sobre cada uno de nuestros prejuicios y estereotipos, sobre cada uno de nuestros actos discriminatorios. Lleva con nosotros el mensaje de unión, de equidad, de respeto y reconocimiento de cada una de nuestras diferencias.
Golondrina, que en resumen nos permitiste


“Mirar las generalidades para identificar las particularidades y mirar las particularidades para ser tolerantes”.

Educación inclusiva desde la diversidad cultural.

¿Cómo concebimos la INCLUSIÓN en nuestra práctica educativa?
Las políticas económicas internacionales han presionado al Perú para que priorice la INCLUSIÓN de los NNEES en Instituciones Educativas regulares, sin antes haber implementado las escuelas para atender a estas necesidades y mucho menos se ha concientizado a los maestros sobre el tema.
Mi experiencia como maestro de educación Primaria en una escuela inclusiva me ha permitido reflexionar sobre la inclusión educativa, pero no una inclusión desde la mirada de las necesidades especiales, sino una inclusión desde la perspectiva Intercultural. Creo y estoy convencido que no es en la necesidad especial que encuentra su esencia la verdadera inclusión, sino que, más bien es en el respeto a las diferencias y el reconocimiento de las potencialidades de la persona humana como tal en el que se da la verdadera inclusión. En tal sentido creo que las escuelas deberían trabajar la inclusión desde la perspectiva intercultural y el respeto a las diferencias individuales, que el punto de encuentro de las diferencias constituyan bases sólidas sobre las cuales se de una auténtica y verdadera inclusión.
En las zonas económicamente empobrecidas como la nuestra, ha sido la necesidad misma la que nos obligó a generar mecanismos de inclusión.
  • En nuestra escuela inclusiva, cada niño recibe apoyo del otro y entiende que la diversidad se da en el más grande reconocimiento.
  • Se aprende a mirar el todo y luego las partes que la componen y cómo estas partes estan incluidas y forman el todo, las partes por separadas son bonitas, pero no tienen significado sino estan formando parte de un todo.
  • Se reflexiona constantemente sobre la mirada de los NNEES como aquellos que no se mueven por sí solos, quienes no hablan bien, quienes no hacen las cosas con sus propias manos, quienes no tienen la capacidad de abstraer y quienes no pueden hacer sus cosas por si mismas, todos estos dependen de lo que los adultos seamos capaces de hacer por ellos, este prejuicio y el utilitarismo no ayuda a los niños a valerse por sí solos y la mirada de los demás como si esas personas no supieran hacer nada, esa mirada los hace más dependientes aún, por eso necesitamos mirar desde otra perspectiva y en eso estamos comprometidos.
  • Si uno se acostumbra a ver sólo lo deficitario, eso puede llevar a la desvalorización de lo humano, por eso através del análisis de lo deficitario se plantea la necesidad de apoyar de acuerdo a la necesidad de cada persona y eso constituye una forma de exclusión.
    “Para romper las prácticas tradicionales asociadas al modelo deficitario, surge la Educación Inclusiva. Esta fue vista en un primer momento como una innovación de la Educación Especial, pero progresivamente se fue extendiendo a todo el contexto educativo, como un intento para que la educación llegara a todos”.
  • La Inclusión desde la perspectiva intercultural genera un cambio de la mirada deficitaria y se concentra en las competencias con una mirada esencial para el desarrollo. Se fundamenta en el hecho de que cada niñ@ tiene su tiempo y su forma de aprender muy propia y la escuela debe ofrecer lo que ellos necesitan; por lo tanto, se hace necesario diagnosticar las causas de las necesidades (positivamente), descubriendo de qué manera se pueden superar los obstáculos, además se deben conocer las capacidades para potenciarlas. “Cuando comento algo de Vigotsky y su teoría sobre la zona de desarrollo próximo, como ese mundo de significados e interacciones entre lo que uno puede hacer solo y lo que puede hacer con ayuda. Y todo ello gracias a la mediación de la cultura y no por los genes, es impresionante saber que puedo desarrollarme. A eso le llamo reconocer las potencialidades y respetar mis diferencias, porque nadie es como yo y nadie sabe lo que yo se” (Entrevista a Miguel, un profesor con síndrome de Down del Proyecto Roma)
¿Por qué es importante que aprendamos a respetar las diferencias?
PORQUE no hay dos personas en el mundo exactamente iguales. Cada persona, incluso los gemelos idénticos, tienen sus propias experiencias y puntos de vista. ¿Tenemos que estar de acuerdo con una persona para que respetemos su derecho a tener una opinión? No verdad. Pero la gente que tiene sus propios puntos de vista y sus propias opiniones es capaz de respetar el derecho de los demás, a discrepar.
A nuestros alumnos no les tiene que gustar necesariamente el mismo método, el mismo deporte ni la misma música que a nosotros, ni tampoco tienen por qué pensar de la misma forma. Por eso es bueno que estemos abiertos a aprender sobre las diferencias. Una parte importante de crecer consiste en estar abierto a aprender cosas nuevas, estar dispuestos a vivir experiencias nuevas y a aprender sobre otras personas sin prejuzgarlas y con creatividad.
Pero, ¿significa el respeto a las diferencias tener que aceptar cualquier comportamiento? No, por supuesto que no. Los comportamientos que implican faltar el respeto a otras personas, como tratarlas mal o intimidarlas, o los comportamientos que se saltan las normas sociales, como mentir o robar, no deberían aceptarse ni respetarse. El respeto consiste en aceptar a la gente por quien es, por su mejor yo - no en aceptar el mal comportamiento. El respeto también implica tratar a los demás como nos gustaría que nos tratasen.
No juzguemos a nadie sólo a partir de la primera impresión, que generalmente se basa exclusivamente en el aspecto físico, tomemos nuestro tiempo para ver otras cosas que van más alla de la simple apariencia.
Muchas veces los maestros prejuzgamos a nuestros alumnos y sus familiares en la medida que generalizamos y de esa manera ponemos en evidencia nuestros propios prejuicios, se escucha a menudo decir por ejemplo: ese niño rinde porque tiene apoyo en casa, ese otro cuya mamá es despreocupada siempre no hace la tarea, ese niño que viene de la sierra no sabe nada porque allá los maestros no enseñan bien, ese es travieso e inquieto porque tiene problemas familiares. Estas y muchas más razones usamos para justificar nuestro trabajo y con ese pretexto no hacer más que lamentarnos y adivinar la suerte que tendrá es@ nin@ en el fúturo, “pobrecito, qué será de su vida”, l@s maestr@s siempre estamos juzgando en función de nuestros propios prejuicios y eso ya es problemático de por si.
LA INCLUSIÓN para nosotros, no es otra cosa que jugar, aprender y trabajar en cooperación con otros; compartiendo objetos y objetivos comunes, donde las diferencias son oportunidades que nos permiten aprender unos de otros y donde todos nos sentimos importantes. Es que, queremos que la inclusión sea un concepto que llame a respetar al otro con su complejidad y diversidad, es decir, contemplar al ser humano como único y múltiple, ampliando nuestra mirada, y profundizando en el tema ético que conlleva la exclusión y discriminación.
El tema es, entonces, revisar nuestra mirada de maestr@s, reeducar nuestra capacidad de escucha, ampliar los parámetros de normalidad dando cabida al pluralismo de opciones, de lo diferente, como una expresión de autonomía de las opciones individuales, ampliar nuestra mirada desde la empatía y respetar las diferencias en vez de excluirla y controlarla represivamente.
Hay que aprender a mirar a las personas en la medida de sus capacidades, potencialidades y diferencias antes que sus carencias y limitaciones.
“Hay que mirar las generalidades para identificar las particularidades y hay que identificar las particularidades para ser justos, equitativos y respetuosos”
FUENTES BIBLIOGRÁFICAS.
Cuadernos de Pedagogía N°346 Mayo 2005/ N° de identificador 346.016
Entrevista a Ingeborg Trupp, profesora de la escuela inclusiva Charlotte Salomon
Berlín- 2006
Vela César. Proyecto: “¿Prejuicioso yo...? Una propuesta pedagógica sobre la concientización de prejuicios culturales en maestros y alumnos”

Lima, 2007